
Museo Castillo de Javier (Javier)
El Castillo, cuyo origen se remonta al siglo X, ha sido objeto de una
restauración arqueológica desde la década 1950 convirtiéndose
en museo en 1986. Conserva numerosas obras de arte y documentos históricos.
Entre las primeras, una colección de pintura española del siglo
XV al XX (Murillo, Coello, Carreño, Maella, V. Bécquer, Lucas,
R. Madrazo y Salaverria) y otra de kakemonos japoneses del siglo XIX, con escenas
de la vida de San Francisco Javier. Son notables tambien los distintos retablos expuestos.
Museo de Navarra (Pamplona)
Instalado en el antiguo Hospital de Nuestra Señora
de la Misericordia, del que conserva su portada y capilla, ambas del siglo
XVI, fue convertido en museo según el proyecto de José Yárnoz
y reinaugurado en 1990. Alberga colecciones arqueológicas y artísticas
relacionadas con el pasado y presente de la Comunidad Foral de Navarra.
Museo Catedralicio y Diocesano (Pamplona)
Conserva piezas de arte sacro de Navarra: Destacan
las imágenes marianas y la colección de orfebrería, con
obras tan excepcionales como éstas:
- Relicarios góticos del
Santo Sepulcro y del Lignum Crucis, de estilo gótico francés,
que pertenecieron a la Corona de Navarra
- Relicario de la Santa Espina
(siglo XV)
- Custodia del Corpus y su templete, elaborados por orfebres
pamploneses a fines del siglo XV, con una rica iconografía eucarística
- Cruces
parroquiales de gran valor, como la de Arazuri.
El conjunto lo completan
diferentes muestras de pintura retablística, talla y artes decorativas.
Museo Oteiza (Alzuza)
Escultor del Vacío y el Silencio, Oteiza trabajaba con
materiales fuertes y compactos como el bronce, cemento y acero, con los que lograba establecer
diálogos metafísicos sobre el cilindro, la esfera y otras figuras
geométricas.
<>Con la apertura del Museo en la pequeña localidad de
Alzuza (Navarra), el publico tendrá la oportunidad de admirar la obra
del escultor. Para la ocasión se ha llevado a cabo la construcción
de un llamativo proyecto del arquitecto Sáenz de Oiza, un gran cubo
pintado en naranja que se divisa desde buena parte de la comarca.
Aunque el museo conservará una entrada independiente
para aquellos que acudan a charlas, al centro de documentación, exposiciones
temporales o visitas parciales, se ha preparado un circuito guiado que partirá de
la casa taller. En sus dependencias, los visitantes podrán disfrutar
de la multiplicidad de los aspectos de obra de Oteiza, su creatividad y su
personalidad.