
Los vascos son un pueblo situado en la parte oeste de los Pirineos y las regiones aledañas. Esta área comprende cuatro provincias en España (Guipúzcoa, Vizcaya, Álava y Navarra) y tres provincias en el departamento de Pirineos Atlánticos en Francia (Soule, Labourd y Basse-Navarre). Conocidos por los españoles como "vascos" y por los franceses como "basques", los vascos se llaman a sí mismos "euskaldunak" y a su tierra "País Vasco o Euskal Herria".
La población del País vasco ronda los 3 millones de habitantes, siendo la extensión del territorio de 20.644 km cuadrados.
Los orígenes de los vascos son todavía un misterio. Su lengua no está relacionada con algún otro lenguaje indoeuropeo. Su religión es principalmente Católica Romana y cabe destacar su arraigo a la tradiciones y un folklore que les distingue en sus deportes, juegos, bailes, música, teatro y forma de componer y recitar versos cantando de forma espontánea.
Tradicionalmente un pueblo campesino y pescador, caracterizados por su espíritu emprendedor, personalidad y nobleza de su carácter, eran conocidos en la Edad Media como experimentados constructores de barcos, valientes cazadores de ballenas y pescadores de bacalao, quienes casi siempre se introducían en el Atlántico. El poblado característico es el caserío. El crecimiento de las villas es un hecho relativamente reciente respuesta a la industria creciente y al comercio en la región vasca.
Un gran número de vascos han emigrado a Norte y Sudamérica. Históricamente, esta emigración ha sido el resultado en parte de circunstancias políticas y económicas adversas, y en parte por la regla de sucesión conocida como primogenitura, por medio de la cual los primogénitos heredan la granja familiar. Los hijos más jóvenes generalmente han buscado empleo en poblados costeros como obreros o pescadores, o han emigrado al Nuevo Mundo, frecuentemente encontrando trabajo como pastores.
Aislados en su patria en las montañas, los vascos rechazaron las incursiones hechas por los romanos, las tribus germánicas, los moros y otros hasta el siglo XVIII. Perdieron su autonomía en Francia después de la Revolución Francesa (1789) y en España en los principios del siglo XIX, como consecuencia de las guerras carlistas. Después de diferentes etapas, a los vascos de España se les otorgó la autonomía, con la creación de la Comunidad Autónoma del País Vasco en 1980.