| MONUMENTO |
| Casco Antiguo de Vitoria-Gasteiz (Álava) |
|
El Casco Antiguo de Vitoria-Gasteiz es el corazón y centro de su patrimonio histórico. Quienes se interesan por conocer la historia y el arte de la ciudad no pueden hacerlo sin visitarlo. En él se aúnan la tradición y el progreso, gracias a la conservación del patrimonio y a los servicios modernos ofertados. En lo referente al patrimonio artístico del Casco Histórico, su declaración en 1997 de Conjunto Monumental nos habla no sólo del valor artístico, sino también de su excepcional conservación del trazado medieval. Este espacio urbano, que tiene su origen en la Edad Media, nos ha legado edificios civiles y religiosos de distintas épocas y estilos, desde el Gótico hasta el Neoclasicismo. Todos ellos convierten las calles del casco en lugares plenos de vestigios históricos y belleza artística. El urbanismo medieval, perfectamente racional, ordenado y en consonancia con el lugar de asentamiento (sobre cerro), se desarrolla en varias fases, comenzando por la zona más elevada, la “villa de Suso”. Dejando a un lado las edificaciones religiosas, encabezadas por la maravillosa Catedral de Santa María, El Casco Antiguo estuvo habitado sobre todo por comerciantes y artesanos, cuyas viviendas se disponían en las estrechas calles sobre parcelas alargadas y con fachadas en las que se abrían los talleres y las tiendas. La nobleza rural se fue asentando también en la ciudad y con el paso del tiempo fue sustituyendo sus casas-torre por palacios, como el de Escoriaza-Esquibel o el de Villasuso. El Casco Antiguo concentra la oferta más variada de restaurantes y bares, en los que se puede disfrutar de una cuidada comida tradicional, pasando por la típica degustación de pinchos y cazuelitas y, por supuesto, el clásico “poteo”. La tradición comercial de Vitoria-Gasteiz desde la edad media subsiste. Comercios de diferentes especialidades se diseminan a lo largo de las calles del casco, calles que conservan su toponimia medieval: Cuchillería, Herrería, Zapatería… son términos que aluden a oficios históricamente importantes en la ciudad. Los establecimientos son pequeños y con encanto y mantienen el trato cercano con el cliente como característica principal. Confiterías, ultramarinos, floristerías, talleres de oficios tradicionales, tiendas de antigüedades y decoración, joyerías, platerías y un largo etcétera en donde encontrar cualquier producto. En los últimos años las instituciones han potenciado también el desarrollo de ferias y mercados en sus calles. Destaca en esta línea la celebración de mercados en la plaza del Machete, así como la organización de un mercado de antigüedades en la calle Correría los primeros sábados de cada mes. |
|
|