| MONUMENTO |
| Colegiata de Roncesvalles (Navarra) |
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En el siglo IX se halló el gran sepulcro del Apóstol Santiago en la península Ibérica. La importancia de este descubrimiento motivó la creación del Camino de Santiago, siendo Roncesvalles la primera parada del conocido como “Camino Francés”. A principios del siglo XIII, el rey Sancho VII mandó construir esta Colegiata sobre un primitivo edificio románico como iglesia de la institución hospitalaria de Roncesvalles, cuyo fin era asistir a los peregrinos jacobeos después de cruzar los Pirineos. El edificio se realizó en estilo gótico francés, a imagen de la Catedral de Nôtre Dame de París. Dispone de una planta basilical, dividida en tres naves sin crucero, separadas por arcos ojivales. Los muros del edificio aparecen calados por diversos rosetones que proporcionan luz, junto con las vidrieras de la zona de la cabecera. El altar mayor está presidido por la imagen gótica de Santa María de Roncesvalles, obra francesa del s. XIV. Desde el lado de la epístola de esta iglesia se accede al claustro, reconstruido en estilo cisterciense. Al claustro se abre la Capilla gótica de San Agustín o antigua Sala Capitular del s. XIV, con la estatua yacente del rey Sancho VII el Fuerte, las mazas del monarca y las cadenas de la batalla de las Navas de Tolosa. La colegiata cuenta asimismo con un museo del s. XIX con valiosas piezas de arte sacro: tallas, lienzos, joyas y exquisita orfebrería. |
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